El Camino del Aprendiz
Explicar en una frase el porqué de algo, basado en años de aprendizaje, no siempre es fácil. No obstante, después de algún tiempo, vamos encontrando la forma de ordenar nuestros conocimientos y proporcionar una respuesta acorde.
A veces ocurre que lo que debería ser una respuesta simple, se vuelve mucho más complejo, al tratar de dejar fuera otros aspectos que no están directamente relacionados con lo que estamos tratando. Quizás sean las redes sociales y digitales en las que vivimos, que facilitan el diálogo y la posibilidad de llegar hasta alguien, lo que nos obliga a contestar.
Cuando comencé a investigar y experimentar con la fotografía, y a entender cómo funcionaba aquello, nunca me imaginé que algún día estaría tratando de transmitir esos conocimientos. Estos medios digitales me han obligado a aprender a explicar, a ordenar mis pensamientos, a tratar de dejar fuera el ruido y centrarme en lo importante. Creo que estoy lejos de ser un referente en la materia; no obstante, sí creo fervientemente que la prueba y error es el mejor camino para el aprendizaje. No veo la hora de entender nuevas cosas, para ubicarlas en mi biblioteca mental y usarlas de la mejor manera. No veo la hora de tener que tomar uno de los volúmenes de esa biblioteca para poder ilustrar a otros. Tengo algunos textos que están incompletos, tengo páginas en blanco, folios sin título ni tapa, todas ideas y conocimientos que deben ir buscando su camino. Sin dudas creo que muchos deben estar equivocados, algunos ubicados en la estantería incorrecta, y otros en alguna papelera de reciclaje. He descartado muchos al entender nuevas cosas. He reescrito otros, y así seguiré puliendo e incrementando el tamaño de esta biblioteca mental.
Cuando somos niños, hay pocos libros allí, hay pocas historias, pero sí muchos dibujos, garabatos y líneas sin sentido. Hoy son el recuerdo de mis inicios, el recuerdo de cosas y personas que ya no están, pero son la base de lo que he construido. Sin ellos, mi vasta biblioteca no tendría cabeza ni pies, ni un norte o sur definidos; son los recuerdos más preciados, los que nos hacen lo que somos.
Hoy me he centrado en la fotografía; antes, la colección estaba orientada hacia otros temas, y no sé si mañana continuaré anexando nuevas temáticas. Todo puede ser. Mientras tanto, seguiré ordenando cada registro, tal como lo vengo haciendo desde niño, dado que tengo la seguridad de que algún día, alguien más lo podrá aprovechar. Alguien podrá nutrir sus anaqueles de libros que inicialmente estaban en mis estantes, porque transmitir el conocimiento tiene que ser la base de lo que somos.
No hemos llegado hasta donde estamos hoy, si no hubiera habido una enseñanza de nuestros antepasados, familiares y amigos. Hoy, con cada pregunta que me llega, trato de ordenar mis palabras, explicar, pero también sembrar la incógnita, despertando la curiosidad y dando pie a continuar con la investigación. Es la base de todo aprendizaje, el motor que impulsa nuestro crecimiento.