Mi tierra, Uruguay

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La fotografía en Uruguay es un diálogo constante con la quietud de nuestras sierras. Capturar ese relieve de piedra y horizonte no es solo buscar el encuadre perfecto, sino honrar la raíz y el pulso de la tierra que habitamos. En cada disparo, el paisaje deja de ser un escenario para volverse identidad, recordándonos que retratar nuestro entorno es la forma más honesta de encontrarnos a nosotros mismos.
A lo lejos algo maravilloso

A lo lejos algo maravilloso

Una postal en vertical que nos muestra lo maravilloso que es nuestro mundo, como cada día, en sus atardeceres nos recuerda lo vivos que estamos. No puedo más que agradecer por ser parte de lo que nos rodea, y pensar en la suerte que tendré de volverlo a ver, el día próximo. Mirar hacia el horizonte iluminado por los últimos rayos del sol nos llena de esperanza y gratitud, nos hace reflexionar sobre el valor de cada día y la importancia de vivir plenamente. Así que, sí, cada nuevo día es una bendición que esperamos con ansias, sabiendo que estará lleno de nuevas oportunidades y experiencias maravillosas.

Esa grandeza que me nutre

Esa grandeza que me nutre

El haber pasado una mañana recorriendo intrincados rincones con una cerrada vegetación para luego descubrir esto, no hace más que embellecerme de tanta grandeza. Esto es parte de un paisaje que encontré en las Sierras de Carapé, Maldonado, Uruguay. Se trata de la naciente del arroyo José Ignacio. Este paisaje es más que una simple vista; es una experiencia que permanecerá grabada en mi memoria como un recordatorio de la grandeza y la belleza que nos rodea, esperando ser descubierta y apreciada.

Las Cárcavas de Rocha

Las Cárcavas de Rocha

Uno de los paseos más frecuentes si estamos cerca de La Pedrera, Rocha, son las milenarias Cárcavas. Originalmente creadas bajo el mar hace muchísimos años, hoy nos recuerdan cómo la topología y el paso del tiempo han cambiado. Sin dudas, se trata de un lugar fascinante para visitar. Cada surco y cada formación rocosa nos cuentan una historia, nos invitan a reflexionar sobre la fragilidad y la belleza de nuestro planeta. Es un recordatorio de que, aunque el tiempo y los elementos puedan transformar el paisaje, la naturaleza siempre encuentra formas de reinventarse y sorprendernos con su magnificencia.

Sobre el lecho del río

Sobre el lecho del río

Esos árboles, inclinados sobre un lado, pareciendo acercarse al lecho del río, me recuerdan que estos son seres vivos. Y tal como sucede con otras especies, el agua tiene un atractivo irresistible para ellos. Más allá de que se trate de su sustento, ellos nos quieren decir algo. Solo tenemos que saber escuchar. Cada río lleva consigo una historia, un flujo constante de energía y renovación. Y al observar estos árboles, nos damos cuenta de que también nosotros somos parte de esta historia, parte de esta danza eterna entre la tierra y el agua. Solo necesitamos abrir nuestros corazones y dejar que la naturaleza nos hable, enseñándonos sus lecciones más profundas.

Observando la cantera

Observando la cantera

Existen muchos sitios como este en la zona costera, hacia el lado de Colonia, Uruguay. Se trata de viejos espacios en desuso que en algún momento sirvieron para la extracción de minerales como el cuarzo, mármol y granito, entre otros. Hoy, mucho tiempo después, la naturaleza ha recobrado a su manera estos espacios. Caminar por estos lugares es como adentrarse en un mundo olvidado pero lleno de vida, donde cada rincón cuenta una historia y cada piedra guarda secretos. Es una oportunidad para reconectar con la tierra y con nosotros mismos, para reflexionar sobre el impacto que tenemos en el medio ambiente y la importancia de preservar y respetar la naturaleza en todas sus formas.

Vida entre nosotros

Vida entre nosotros

Esta imagen me encanta, me transmite espacio, orientación y ubicación en este mundo pasajero. Los árboles, con sus raíces arraigadas en el paraje junto a la costa, son testigos de tiempos pasados y presentes, esperando tranquilos como siempre. Es lamentable cómo el ser humano ha perdido el respeto por los árboles. Demasiado a menudo, la solución a cualquier inconveniente es simplemente talarlos, sin considerar el papel vital que desempeñan. Una verdadera lástima. Los árboles son mucho más que meros elementos del paisaje; son guardianes de la naturaleza, hogar de innumerables formas de vida y compañeros silenciosos en nuestro viaje por la vida. Su presencia nos conecta con la tierra y nos recuerda nuestra responsabilidad de proteger y preservar el mundo natural que nos rodea.

Al olvido y a la deriva

Al olvido y a la deriva

Perdió su amarre y quedó a la deriva. Esta importante boya juega un papel fundamental en nuestros ríos y mares, guiando a esos pequeños barcos que carecen de un instrumental muy avanzado. Quién sabe cuál será su historia y cómo llegó allí. Sin dudas, impacta encontrarla volcada sobre su lado. Otra joya que encontré en las playas de Kiyú, San José, Uruguay.

Perdidos en el horizonte

Perdidos en el horizonte

Allí, a lo lejos, se los puede ver. Ellos son testigos inmutables del paraje. La estepa predomina en estas zonas de Maldonado, Uruguay, una región rural ubicada en las alturas. Los propietarios de estos campos han encontrado una forma rentable de lucrar con la venta de electricidad. Por un lado, lo positivo es que esto pone en segundo plano la ganadería, una actividad que ha devastado nuestros campos. Sin embargo, por otro lado, algo negativo es que las aves parecen no adaptarse y son víctimas casuales de su presencia. En fin, qué difícil es alcanzar un equilibrio entre rentabilidad y medio ambiente. Estos molinos de viento representan una encrucijada entre el progreso económico y la preservación de la biodiversidad. En última instancia, debemos encontrar soluciones que respeten y protejan nuestro entorno natural mientras impulsamos el desarrollo sostenible.