Jugando con mi amiga
No puedo decir con exactitud dónde queda el sitio en el que encontré este paisaje. Sé que fue difícil llegar a él; fue el resultado de un día de exploración fotográfica. Otro día en el que aprendí cosas maravillosas con mi amiga, la cámara. Ella habla un lenguaje que hay que saber interpretar; me pide que haga ciertos ajustes, algo que con el tiempo hemos aprendido a entender y a jugar armoniosamente con sus capacidades.