imperturbable
Solitario y sereno, este árbol se erige en su propio rincón del mundo, resguardado en un espacio protegido de los daños humanos. Tuvo la fortuna de nacer en el jardín de un museo, un refugio seguro en medio de la vorágine urbana. Allí comparte sus días con sus semejantes, siendo testigo silente de los cambios en su entorno. Mientras estos árboles no representen una amenaza para el hombre, él seguirá creciendo y floreciendo, imperturbable.