¡Bellos, ellos!
Este grupo de caballos se vio momentáneamente interrumpido en su tranquilidad por mi presencia, acompañada de mi cámara y todo lo que el humano representa para ellos. Sin embargo, en esa misma interacción surgió una oportunidad única para capturar imágenes excepcionales. El ambiente, el cielo y la majestuosidad del lugar se fusionaron para crear un escenario verdaderamente espectacular. Cada detalle contribuyó a enriquecer la composición, desde la serenidad de los caballos hasta la belleza natural que los rodeaba. Esta fotografía fue tomada en los alrededores de la laguna de Rocha, Uruguay, un lugar que rebosa de vida y encanto natural.