Mi tierra, Uruguay

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La fotografía en Uruguay es un diálogo constante con la quietud de nuestras sierras. Capturar ese relieve de piedra y horizonte no es solo buscar el encuadre perfecto, sino honrar la raíz y el pulso de la tierra que habitamos. En cada disparo, el paisaje deja de ser un escenario para volverse identidad, recordándonos que retratar nuestro entorno es la forma más honesta de encontrarnos a nosotros mismos.
Parque Hotel, O la sede Mercosur

Parque Hotel, O la sede Mercosur

En mi opinión, uno de los edificios más destacados de mi barrio es el emblemático edificio del Parque Rodó, en Montevideo. Hoy en día, es la sede del Mercosur, pero en sus inicios fue un reconocido hotel que recibió a muchos famosos. En aquella época, esta zona de Montevideo no era más que un balneario o una zona costera mucho menos poblada de lo que es hoy. Como yo lo llamo: El Rey del Parque Rodó, este majestuoso edificio atestigua el paso del tiempo y los cambios en nuestra sociedad. Verlo de pie, imponente y lleno de historia, me llena de orgullo y nostalgia. ¡Por muchos años más de historias y recuerdos compartidos bajo su sombra protectora!

Las Sierras de Carapé, Maldonado

Las Sierras de Carapé, Maldonado

Una imponente formación de valles se destaca en Maldonado, Uruguay. Se trata de las Sierras de Carapé, que representan lo más alto del país. Sus continuos cerros son testigos de la belleza sin igual de esta zona rural. A pesar de ser un área privada, es posible disfrutar de su esplendor desde sus caminos, o solicitando permiso a algún productor rural para pasear por su inmensidad. Cada colina, cada valle, parece susurrar historias antiguas de la tierra. Este lugar maravilloso es un tesoro escondido que nos invita a conectar con la naturaleza y a maravillarnos con la serenidad que solo estos paisajes pueden ofrecer.

El embalse de una represa

El embalse de una represa

Uno de los atractivos más notables de Canelones, Uruguay, es una serie de represas que sirven para diversos propósitos. Esta foto fue tomada en las inmediaciones de una de ellas, y se puede apreciar cómo se van creando una suerte de pequeñas islas con exuberante vegetación. Este lugar es ideal para el descanso, el relax y la contemplación de aves. Ese maravilloso verde forraje no hace más que embellecer el paisaje, creando un ambiente sereno y rejuvenecedor. Cada rincón invita a perderse en la tranquilidad y a reconectar con la naturaleza.

La rambla de Montevideo y sus vistas

La rambla de Montevideo y sus vistas

Recorrer la rambla de Montevideo es una forma de recargar energías, llenarnos de voluntad y propósito para llevar a cabo nuestros objetivos. Caminar, pensar y respirar son partes fundamentales de nuestros ciclos internos. Si además, podemos ver con nuestros propios ojos paisajes tan hermosos como estos, la experiencia se convierte en un regalo para el alma. La brisa del mar, el sonido de las olas y la vista del horizonte nos invitan a reflexionar y encontrar la paz interior. La rambla nos ofrece no solo un espacio físico para caminar, sino también un refugio emocional donde podemos renovar nuestras fuerzas y enfrentar el día a día con una nueva perspectiva.

Las costas de San Jose, Uruguay

Las costas de San Jose, Uruguay

Si viajamos desde Montevideo hacia Colonia, en el camino pasamos por el departamento de San José, específicamente por sus encantadoras costas. Esta foto fue tomada en Kiyú, un balneario vacacional que tiene un encantador aire vintage o retro que tanto me gusta. En esta oportunidad, la desembocadura de un arroyo en el Río de la Plata formaba un interesante salto de agua, adornado por espléndidas dunas de arena. Este paisaje no solo es visualmente impactante, sino que también evoca una sensación de tranquilidad y nostalgia. Kiyú, con su belleza natural y su atmósfera única, nos invita a detenernos un momento, a disfrutar del presente y a dejarnos llevar por la magia del entorno.

Dando los primeros pasos

Dando los primeros pasos

Una madre y su pequeña hija son las protagonistas de esta instantánea, creando un interesante contraste con el fondo donde se ve un barco carguero llegando al puerto de Montevideo. Esta foto fue difícil de lograr debido a la técnica de focus stacking o apilación de imágenes utilizada. Sin embargo, creo que el resultado final habla por sí mismo. Esta imagen me transmite muchas cosas: la calidez del vínculo entre madre e hija, la inmensidad y el movimiento del puerto, y la fusión de lo humano con lo industrial en un solo cuadro. Es una escena que captura la ternura de un momento íntimo en medio de la realidad del movimiento comercial detrás, en las cercanías del puerto, recordándonos la belleza de los pequeños instantes en nuestras vidas.

En una cálida tarde

En una cálida tarde

En una cálida tarde de verano, un grupo de jóvenes disfruta de la costa, el muelle y el sol, sin importarles mucho la mirada de un adulto en las cercanías. Esos momentos son memorables, son los que recordaremos más adelante como protagonistas de viejas etapas de nuestra vida. Ojalá podamos volver a perdernos en la vorágine de la emoción, el calor y la fraternidad. Es en esos instantes de despreocupada alegría donde encontramos la verdadera esencia de la juventud, y es a través de estos recuerdos que mantenemos viva la chispa de esos días dorados.

Perdido en el horizonte

Perdido en el horizonte

¿Qué puedo decir de la maravillosa vista que nos ofrece nuestro astro rey, especialmente cuando se mezcla con las nubes y el mar? En esta ocasión, el lente gran angular juega a nuestro favor, creando unas imponentes formas y líneas que nos dirigen la vista hacia el centro de esta postal. La combinación del sol, las nubes y el mar crea un espectáculo natural incomparable, lleno de belleza y serenidad. Es como si la naturaleza misma nos guiara hacia un punto de enfoque, invitándonos a contemplar la grandeza del universo y a apreciar la majestuosidad de nuestro entorno. Cada elemento en esta escena parece trabajar en armonía para cautivarnos y darnos un momento de asombro y reflexión. Es en momentos como estos donde nos sentimos verdaderamente conectados con el mundo que nos rodea y recordamos la importancia de detenernos y apreciar la belleza que nos rodea.